Sostenibilidad en el MEV
En The Modern Eco Village, la sostenibilidad no es una característica más. Es la base sobre la que se construye todo: la energía, el agua, los materiales, los alimentos, y la forma de desplazarse. Cada aspecto de la vida cotidiana aquí ha sido diseñado para funcionar en armonía con la naturaleza y con las personas que viven en ella.
Energía
Certificado por un organismo independiente. Viviendas con balance energético positivo y vertido de energía a la red
Las viviendas están siendo evaluadas de forma independiente. Nuestra casa piloto ha obtenido la máxima calificación energética posible, con una puntuación de 0, situándose dentro de la categoría A, la más alta. Las casas adosadas también están mostrando un rendimiento energético muy sólido, y seguimos mejorándolas.
Como referencia, muchas viviendas en España tienen calificaciones
significativamente inferiores.
Cada villa contará con una instalación de paneles solares de
aproximadamente 15 kW, lo cual cubrirá entre dos y tres veces sus necesidades energéticas diarias durante el verano. Gracias al almacenamiento energético en baterías, las viviendas podrán funcionar día y noche con una dependencia mínima de la red eléctrica.
Por ley, debemos estar conectados a la red, pero en la práctica esperamos tener un balance energético positivo y verter energía limpia a la red. Todas las villas utilizarán bombas de calor, que son de 3 a 4 veces más eficientes que la calefacción eléctrica tradicional, junto con una construcción hermética para minimizar la pérdida de energía.
Asimismo, ya se ha incluído un parque solar dentro del proyecto de infraestructuras presentado al ayuntamiento.
Agua
Un sistema de gestión hídrica de circuito cerrado. Uso de recursos muy por debajo de la media regional.
Estamos en proceso de incorporar tecnología de generación de agua a partir de la humedad atmosférica. Incorporando esta opción, obtendremos agua de condensación ambiental y produciremos suficiente cantidad para cubrir todo el consumo diario de cada vivienda.
El agua procedente de lavabos y duchas será tratada y reutilizada para riego. El agua de lluvia se recogerá de las cubiertas de las viviendas y viales y se almacenará en depósitos distribuidos por todo el complejo.
Las aguas residuales serán tratadas en una planta depuradora propia, generando agua reutilizable y subproductos útiles, como fertilizantes.
También estamos planificando sistemas adicionales de almacenamiento, incluidos grandes depósitos y, potencialmente, un pequeño embalse, para captar y reutilizar el agua de lluvia.
En conjunto, se espera que el consumo de agua por persona sea
significativamente inferior a la media regional: aproximadamente 80 litros por día frente a los 120 litros habituales. Esto será posible gracias a las medidas de ahorro de agua incorporadas en las viviendas —como duchas e inodoros de bajo consumo, así como a los sistemas de captación y reutilización de agua descritos anteriormente.
Actualmente, estamos en conversaciones con AERIX, una empresa especializada en sistemas de generación atmosférica de agua, para estudiar cómo podría integrarse esta tecnología en El MEV. Su sistema es capaz de producir hasta 120 litros de agua al día mediante la condensación de la humedad presente en el aire, almacenándola en un depósito de 240 litros.
El agua obtenida es apta para el consumo humano, conserva sus minerales naturales y es tratada mediante sistemas de desinfección por luz ultravioleta (UV) y ozono, reduciendo al mínimo la dependencia de los recursos hídricos convencionales.
Cada hogar podrá elegir la configuración que mejor se adapte a sus necesidades y ampliar la capacidad del sistema si lo desea.
En cuanto a las piscinas, no está previsto que cada vivienda disponga de una piscina privada. En su lugar, habrá un número reducido de piscinas comunitarias, abastecidas en parte con agua de lluvia recogida y almacenada.
Un estilo de vida sin coches
Diseñado para vivir sin coches.
La urbanización se articula en torno a un modelo de movilidad sin coches.
La mayor parte del MEV funcionará sin vehículos de combustión, y los desplazamientos se realizarán mediante pequeños vehículos eléctricos y scooters, muchos de ellos equipados con sus propios techos solares.
También habrá una zona específica destinada a automóviles para quienes
los necesiten.
No se trata de un concepto nuevo: ya existen ecoaldeas que funcionan de esta manera desde hace décadas. Sus residentes coinciden una y otra vez en los beneficios que aporta: la vida sin coches es, sencillamente, mejor.
Los niños juegan más al aire libre. Los vecinos se detienen a charlar y se relacionan con mayor frecuencia. El entorno es mucho más tranquilo. El aire es más limpio.
Ese es precisamente el estilo de vida que queremos crear en El MEV.
Materiales
Sin tóxicos, protegido frente a campos electromagnéticos, y construido para durar.
Actualmente, las viviendas utilizan una estructura de acero, aunque estamos estudiando la posibilidad de construirlas con una estructura de madera y materiales aislantes de origen vegetal.
Las paredes incorporan materiales no tóxicos y de altas prestaciones, como el aislamiento de lana de roca y paneles de Fermacell, fabricados a partir de yeso natural y papel reciclado. Estos materiales son resistentes al fuego, impermeables, duraderos y están diseñados para ofrecer una larga vida útil. El sistema constructivo de los muros supera los 25 cm de espesor, es transpirable y está concebido para mantener las viviendas frescas en verano y cálidas en invierno, reduciendo significativamente la demanda energética.
Todas las viviendas se construyen siguiendo criterios de baja exposición a campos electromagnéticos (Low EMF), incorporando cableado eléctrico apantallado o blindado, opciones de conexión a internet de baja radiación, filtros para eliminar la denominada electricidad sucia y sistemas de puesta a tierra de alta calidad que cumplen con los estándares alemanes SBM 2024.
Además, procuramos abastecernos de materiales de origen local siempre que sea posible, colaborando con proveedores de la zona de Alcoy y sus alrededores. De este modo apoyamos a las empresas locales y reducimos el impacto ambiental asociado al transporte de materiales.
Economía circular
Autosuficiente a nivel económico.
EL MEV nace como una comunidad concebida para la autosuficiencia
medioambiental. La producción propia de alimentos y energía, combinada con un diseño intergeneracional, crea un entorno sostenible donde cada residente puede decidir hasta qué punto desea vivir conectado o de forma más independiente.
Además, se prevé la creación de más de 150 puestos de trabajo, con prioridad para los residentes de la comunidad. Los miembros también tendrán la oportunidad de desarrollar sus propios negocios dentro de la urbanización, ya sea un restaurante, un proyecto educativo, una explotación agrícola regenerativa u otra iniciativa, contando desde el principio con una comunidad de clientes y vecinos que apoyarán su crecimiento.
Nuestra filosofía es la de, además, crear relaciones con los negocios locales para establecer y mantener una red que incluya a las
comunidades vecinas.
Los gastos de comunidad se han concebido para ser mínimos. A medida que el proyecto evolucione, la comunidad compartirá sus conocimientos y experiencias a través de talleres y programas formativos centrados en la
sostenibilidad y el estilo de vida regenerativo.
Tierra y alimentación regenerativa
Basado en principios de permacultura para la biodiversidad, la regeneración del suelo, la conservación del agua y el equilibrio ecológico a largo plazo.
La tierra es fundamental para la vida en el MEV. La comunidad incluye bosques de alimentos, granjas regenerativas y huertos comunitarios, todos libres de productos químicos tóxicos y pesticidas. Trabajamos con la naturaleza, no contra ella. Contamos con un equipo de jardineros, biólogos e ingenieros ambientales que están creando espacios verdes basados en principios de permacultura, fomentamos, así, la biodiversidad, la regeneración del suelo, la conservación del agua y el equilibrio ecológico a largo plazo.
En nuestro Proyecto de Urbanización presentado al ayuntamiento también incluimos evaluaciones ambientales, como el Plan de Evaluación
Ambiental, un procedimiento legalmente vinculante diseñado para identificar, prever y mitigar los posibles impactos negativos que un
proyecto pueda tener sobre el medio ambiente.
Uno de los compromisos que también asumimos con la tierra es que por cada árbol que se retire, plantaremos dos nuevos. Solo se eliminan árboles muertos o enfermos, mientras que los árboles sanos son reubicados. La madera que se retire se reutilizará para la construcción, pérgolas u otras estructuras naturales. Estamos invirtiendo en mejorar la calidad de la tierra, la biodiversidad y el uso sostenible del suelo mediante sistemas regenerativos y de permacultura diseñados para trabajar en armonía con el ecosistema local.
Como parte de este enfoque, cultivaremos alimentos dentro de la propia urbanización utilizando métodos orgánicos y sin pesticidas, incluyendo el desarrollo de bosques de alimentos inspirados en los ecosistemas naturales. La urbanización también contará con su propia granja, con animales criados de forma ética, lo cual ayudará a mejorar de manera natural la calidad y fertilidad del suelo, así como al equilibrio ecológico.
Además, estamos desarrollando sistemas circulares de gestión de residuos y proyectos de paisajismo con especies autóctonas para seguir
potenciando la biodiversidad.
The MEV también está solicitando ser incluído en el cuidado de pozas y
lagunas de montaña cercanas con el objetivo de contribuir a la conservación del ecosistema más allá de los límites de la propia comunidad. Nuestro objetivo es crear un entorno autosuficiente en el que la producción de alimentos, la biodiversidad y una gestión responsable del territorio se apoyen mutuamente para las generaciones futuras.